miércoles, 23 de febrero de 2022

La profecía de Smith Wigglesworth a Lester Sumrall sobre el último gran avivamiento sobre la tierra


La profecía de Smith Wigglesworth a Lester Sumrall sobre el último gran avivamiento sobre la tierra

Hace pocas semanas coloqué una profecía de  Smith Wigglesworth que dio en el Templo Angelus en 1927, cuando me preguntaron de donde la había sacado, les dije de un muro de Facebook de un hermano que conocía pero no tenía la fuente de donde la había sacado.

Pero ahora les voy a dar una que escuche del mismo Lester Sumrall en 1989 y posteriormente a su discípulo Ed Dufresne en más de una ocasión. Además lo había leído en el libro "Siempre Adelante Siguiendo la Visión Celestial" de Lester Sumrall, y en el libro "Los Generales de Dios" de Roberts Liardon.

Así que esto ya no se puede poner en duda porque lo escuché de uno de sus protagonistas, además de las otras fuentes.

Cuando Lester Sumrall vino a Perú en 1989 y tuve ocasión de oírlo. Entre las muchas que nos contó esa ves, compartió la profecía que le dio Smith Wigglesworth del último gran avivamiento sobre el planeta tierra. Aquí les dejo el relato contado por él.

La profecía de Smith Wigglesworth a Lester Sumrall sobre el avivamiento venidero

Fui a la casa de Smith Wigglesworth para despedirme de él. Fue una visita triste, porque sabía que probablemente no lo volvería a ver en este mundo. 

Me había bendecido de muchas maneras. Me había hablado de la Palabra de Dios en muchas sesiones maravillosas, por lo que siempre estaba ansioso por llegar a su casa. Y parecía ansioso por que yo viniera.

En ese momento yo tenía veintitantos años y él ochenta en 1939. Supongo que no muchos jóvenes estaban interesados ​​en pasar tiempo sentados a los pies de un anciano, sin importar lo que hubiera sido su vida. Le dije: “Hermano Wigglesworth, hoy estoy en una misión especial. Tengo órdenes de su gobierno de salir del país. No es nada que haya hecho. Es lo que está haciendo Hitler".

Explicando que solo tenía unos días para salir del país debido a la expectativa de un inminente ataque nazi, le dije que planeaba regresar a los Estados Unidos y luego a otros países para seguir predicando el evangelio. 

Le dije: “La comunión contigo ha sido muy rara. Solo una persona como Howard Carter o Donald Gee me ha bendecido igual a la bendición que he recibido de usted, y le agradezco humildemente al Señor y le agradezco por darme tanto de su tiempo". 

Le agradezco por permitirme escucharlo hablar con Dios en oración y escucharlo leer la Palabra de Dios y ver cómo cobra vida dentro de usted. Estoy agradecido, pero ahora tendré que irme”.

Wigglesworth se puso de pie y las lágrimas empezaron a correr por su rostro. Parecía un “abogado de Filadelfia” o un “banquero de Boston”, ni un pelo fuera de lugar y, como siempre, estaba arreglado de manera tan perfecta y hermosa. 

Se puso tan recto como un general y dijo: "Quiero bendecirte". Puso su mano sobre mí y me acercó a él, y dejé que mi cabeza se acercara más a él. 

Las lágrimas fluyeron de sus ojos y corrieron por su rostro y cayeron sobre mi frente y corrieron por mi rostro. 

Mientras lloraba, dijo: “Oh, Dios, deja que toda la fe que está dentro de mi corazón esté en su corazón. Que el conocimiento de Dios que reside en mí también resida en él. Que todos los dones del Espíritu que funcionan en mi ministerio funcionen en su vida". 

Me quedé allí llorando, y él se quedó allí orando y llorando, abrazándome. Sentí la santa unción del Dios Altísimo mientras fluía de él a mí. 

Cuando rompió el abrazo, dijo: "Serás bendecido y la fe residirá en ti, y harás cosas inusuales". 

Luego se detuvo un momento, abrió los ojos y dijo: "Quiero decirte algo", y sus ojos parecían como los de Elías cuando vio venir los carros de fuego. 

Dije: "¿Sii?

Él exclamó: “Lo veo. Yo lo veo." 

Le pregunté: "¿Qué ves?

Cerrando los ojos nuevamente, dijo: “Veo el mayor avivamiento en la historia de la humanidad llegando al Planeta Tierra, tal vez como nunca antes. Y veo a los muertos resucitados. Veo toda forma de enfermedad curada. Veo hospitales enteros vacíos sin nadie allí. Incluso los médicos corren por las calles gritando”. 

Me dijo que habría un número incalculable de innumerables multitudes que se salvarían. Nadie dirá “tantos, tantos”, porque nadie podrá contar a los que vienen a Jesús. 

Ninguna enfermedad podrá presentarse ante el pueblo de Dios. 

Será una situación mundial, no local, dijo, un impulso mundial del poder de Dios y la unción de Dios sobre la humanidad. 

Luego abrió los ojos y me miró y dijo: “No lo veré, pero tú lo verás. El Señor dice que debo continuar con mi recompensa, pero que verás las maravillas que Él hará sobre la tierra en los últimos días”. 

A pesar de estar triste por dejarlo, sus palabras me emocionaron. La idea de que pudiera ver este avivamiento fue casi abrumadora. 

Y en la última década más o menos, creo que hemos visto este avivamiento comenzar a barrer la tierra. Hemos visto movimientos asombrosos de Dios en África. Hemos visto el surgimiento de enormes congregaciones en todo el mundo. 

Recientemente, estuve en China y me reuní con la iglesia clandestina. Me dijeron que hay al menos cuarenta y cinco millones de cristianos del Evangelio completo en China. Allí descubrí una profundidad de oración e integridad que no había sentido en ningún otro lugar del mundo. 

Hay algo tan intenso en esos cristianos chinos que tienes que unirte a ellos. Cuando lloran, lloras tú. No puedes evitarlo. 

Me hablaron de al menos un centenar de personas que han resucitado de entre los muertos en los últimos años. Hablaron de ojos ciegos abiertos, personas que salían de sillas de ruedas y de un poderoso avivamiento que se movía a través de China. 

Así que creo que estamos viendo que la profecía de Wigglesworth comienza a cumplirse. Estamos viendo sus primeras etapas. 

Mi sensación es que este avivamiento no durará mucho tiempo, pero vendrá sobre hombres y mujeres jóvenes que no son muy conocidos ni muy apreciados. De repente, sus nombres estarán en todas partes debido al poderoso mover de Dios en sus ministerios.

En los últimos años, tal vez veinticinco pastores diferentes en veinticinco lugares diferentes me han dicho que el Señor les ha dicho esto.

El poderoso avivamiento mundial comenzará en sus ubicaciones. Simplemente sonreí y pensé: "Bueno, no me importa dónde empiece, solo para poder participar".


Ricardo Botto

viernes, 11 de febrero de 2022

Acerca de la Inminencia del Retorno de Cristo


Acerca de la Inminencia del Retorno de Cristo

En Hechos 1:9-11 vemos las palabras de los ángeles acerca el retorno de Jesús a la tierra: “Y habiendo dicho estas cosas, viéndolo ellos, fue alzado, y le recibió una nube que le ocultó de sus ojos. Y estando ellos con los ojos puestos en el cielo, entre tanto que él se iba, he aquí se pusieron junto a ellos dos varones con vestiduras blancas, los cuales también les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo.”

Mucha gente se burla de la Segunda Venida de Jesús porque han pasado 2,000 años y aun no ha regresado, pero no tomas en cuenta la paciencia del Señor para alcanzar la mayor cantidad de personas para recibir vida eterna.

Como dice en 2 Pedro 3:9, en La Biblia de las Américas: "El Señor no se tarda en cumplir su promesa, según algunos entienden la tardanza, sino que es paciente para con vosotros, no queriendo que nadie perezca, sino que todos vengan al arrepentimiento".

Dios esta siendo paciente y esperando que nosotros cumplamos con la Gran Comisión y llevemos su mensaje, el Evangelio a cada persona del mundo. 

De hecho en Mateo 24:|4 nos da esta condición final para su retorno: "Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin".

Pero acerca de la inminencia de su venida Jesús mismo había dicho en Juan 14:1-3 que iba a ir al Cielo y regresar: “No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.

En 1 Tesalonicenses 5:1-5 vemos que aunque ese día sorprenderá al mundo, a nosotros no tiene por que hacerlo: “Pero acerca de los tiempos y de las ocasiones, no tenéis necesidad, hermanos, de que yo os escriba. Porque vosotros sabéis perfectamente que el día del Señor vendrá así como ladrón en la noche; que cuando digan: Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina, como los dolores a la mujer encinta, y no escaparán. Mas vosotros, hermanos, no estáis en tinieblas, para que aquel día os sorprenda como ladrón. Porque todos vosotros sois hijos de luz e hijos del día; no somos de la noche ni de las tinieblas.”

Aunque no sepamos cual es el día y la hora, podemos ver en que temporada vendrá, ya que Jesús nos dejó una serie de señales de los tiempos de su venida.

En Mateo 24:1-44 nos da una serie de señales de los tiempos de su venida; nos habla de falsos cristos, guerras, hambres, enfermedades, pestes, persecuciones y otras cosas. Y si nos damos cuenta parecen los titulares de los periódicos de hoy. 

De estas señales la más impactante es la que hay entre los versos 32 y 34: “De la higuera aprended la parábola: Cuando ya su rama está tierna, y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca. Así también vosotros, cuando veáis todas estas cosas, conoced que está cerca, a las puertas. De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca.”

Varios teólogos consideran que cuando la Biblia habla de la higuera se refiere al pueblo de Israel. Tomando esto en cuenta sabemos que Israel volvió a su territorio histórico en 1948, lo cual nos indica que estamos viviendo en la última generación la cual verá el retorno de Jesucristo.

Así que los creyentes debemos esperar la pronta segunda venida de Jesús con expectativas, como Pablo le escribió a la Iglesia de Tesalónica: "Y esperar de los cielos a su Hijo, al cual resucitó de los muertos, a Jesús, quien nos libra de la ira venidera" (1 Tesalonicenses 1:10).


Ricardo Botto





miércoles, 2 de febrero de 2022

Smith Wigglesworth acerca de la Segunda Venida de Jesús

El 11 de agosto de 1927, Smith Wigglesworth se paró en Angelus Temple para predicar sobre la preparación para la segunda venida de Cristo. Le dijo a la audiencia que el fuego líquido lo estaba consumiendo.

Aquí hay 7 declaraciones que hizo y expuso. Tenía el espíritu de profecía sobre él mientras hablaba ese día. Mucho de lo que dijo está aquí ahora.

1. Debe haber una preparación especial para el regreso de Cristo y al menos la mitad de todos los creyentes estarán totalmente desprevenidos.

2. Habrá muchos cristianos que crean que pueden hacer lo que quieran y Dios mirará para otro lado.

3. Será común que los predicadores nieguen la existencia del infierno.

4. El mundo buscará adorar a un hombre y pasará por alto sus faltas para llevarlo al poder.

5. Que la gente crea que ciertos predicadores son de Dios simplemente por sus multitudes y sus edificios.

6. A medida que las iglesias se alejan del Espíritu Santo, muchos creyentes acuden a falsos maestros.

7. Los últimos días son un tiempo para que el verdadero pueblo de Dios se involucre en peticiones extravagantes.


Traducido por Ricardo Botto